La forma es bien sencilla. Se le quita la corteza a la calabaza, se abre para quitarle las pepitas y se limpia bien el interior, se trocea a tacos, el tamaño según se quiera, se introduce el bolsa para congelar, se cierra bien y mejor si podéis sacar el aire. Ah! y no se lava.
Estas son las primeras que congelé el año pasado. Y hace pocos días recogimos las de este año, que con un solo plantel nos han salido diez, aunque dos las hemos tenido que hacer y preparar rápidamente porque con tanta lluvia se nos habían abierto.
Ya veis que es bien sencillo. Si podéis comprarlas enteras sale más a cuenta que comprarlas a rodajas.


